top of page

Ansiedad


"Me preocupo demasiado, me siento ansiosa durante la mayor parte del tiempo, a veces diario. A veces mi intranquilidad hace que me preocupe aún más. Incluso tengo miedo de perder el control. He tenido ataques de pánico en lo que siento que me voy a morir, mi corazón late muy rápido y siento que no puedo respirar"

Este es un caso típico de ansiedad y es mucho más común de lo que piensas. Pero hay una buena noticia: No tienes que vivir así. Esto tiene solución. Los pacientes tratados con terapia cognitiva-conductual tienen un índice de éxito del 75%

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

La palabra ansiedad se utiliza para describir la respuesta mental y física que se produce ante situaciones de peligro. Puede proporcionarle una ayuda adicional para escapar del peligro. Entendida como tal, es un mecanismo de defensa del organismo y no necesariamente negativa.

Por lo tanto, el objetivo no es suprimirla sino aprender a controlarla. Se trata de vivir con menos ansiedad y no de vivir sin ansiedad. La ansiedad se convierte en un problema cuando los síntomas son:

• Graves y desagradables.

• Duran mucho tiempo.

• Ocurren con demasiada frecuencia.

• Si aparecen ante situaciones que realmente no deberían ser estresantes.

• Si nos impiden hacer lo que queremos hacer.


LOS EFECTOS DE LA ANSIEDAD

La ansiedad nos afecta en: cómo pensamos, lo que hacemos y cómo reacciona nuestro cuerpo.

1. Cómo pensamos:

Cuando no se controla la ansiedad, las personas describen pensamientos como ”No voy a poder soportarlo”, ”Esto es horrible”, “Me dará un infarto”, ”Enloqueceré”. Estos pensamientos pasan por la mente automáticamente, como un flash, cuando se está ansioso.

Dos cosas deben tenerse en cuenta sobre los pensamientos automáticos:

• Que son irracionales y poco realistas – usted no morirá o enloquecerá.

• Son situaciones que se pueden controlar: habitualmente la mente nos advierte de un peligro mucho mayor del que en realidad tenemos que afrontar.

Aprender a controlar tales pensamientos le puede ayudar a manejar su ansiedad.


2. Que hacemos:

La gente que sufre de ansiedad a menudo evita cosas, por ejemplo salir solos/as o hablar con la gente. Evitando la situación, se sienten mejor, experimentan un alivio inmediato de la ansiedad que estaban sintiendo al imaginarse realizando la actividad. Pero a largo plazo la evitación siempre empeora el problema. Esto ocurre porque la ansiedad se asocia cada vez más con aquello que se evita y así se hace más difícil afrontarlo.

3. Cómo reacciona nuestro cuerpo:

Hay muchos síntomas físicos de ansiedad. Surgen como una manera de preparar al cuerpo para hacer frente a una supuesta amenaza. Los síntomas son muy desagradables y algunas veces aparecen sin razón aparente, de manera que las personas pueden pensar que padecen un problema físico grave o que algo terrible va a suceder. Es importante saber que estos síntomas no son peligrosos y no le harán ningún daño aunque sean severos.

¿QUÉ PUEDO HACER?

La ansiedad no es una enfermedad y, por lo tanto, no se trata de curarla. Podríamos decir que es una respuesta normal del organismo, incluso beneficiosa, pero que en algunas ocasiones puede resultar excesiva. Por tanto nuestro objetivo será aprender a regularla.


Podemos trabajar en al menos cuatro áreas diferentes:

1. Entender mejor la ansiedad y empezar a abordar algunas de sus causas.

2. Reducir los síntomas físicos.

3. Modificar los pensamientos relacionados con la ansiedad.

4. Cambiar los comportamientos relacionados con la ansiedad.

Referencia: Guías de Autoayuda. Consejería de Salud y Bienestar Social. Junta de Andalucía.

PIDE UNA CITA HOY MISMO Y EMPIEZA A VIVIR MEJOR


 
 
 

Comentarios


bottom of page